Internet se ha convertido en una herramienta fundamental para muchos
usuarios. En el trabajo, desde casa o en 'smartphones' y 'tablets', la Red
ofrece acceso a la información y al ocio de los usuarios. Sin embargo, un
consumo elevado de Internet puede crear "adictos a la Red", del mismo
modo que se crea dependencia a determinadas sustancias, y cada vez más la
adicción a Internet sigue creciendo. Pero el problema surge cuando son los
niños quienes se vuelven adictos a Internet.
El proyecto Digital Futures realizado por la consultora Intersperience
-y recogido por el diario británico The Telegraph- encuestó a 1.000 jóvenes en
el Reino Unido con edades comprendidas entre los 8 y los 16 años sobre el
impacto de Internet en sus vidas. Este estudio encontró que el apego emocional
a la web es incluso más fuerte con los adolescentes.
El 60% de las personas con edades comprendidas entre 12 y 16 años
afirmó que se sentiría triste sin conexión a Internet, mientras que el 48%
aseguró que se sentiría solo si no tuviese acceso a la web.
Los niños menores de 12 años se han convertido en "sofisticados
usuarios de Internet". Un 74 por ciento acceden a la Red para jugar
online, el 65 por ciento para hacer sus deberes y más de un tercio buscan
productos para comprar o vender. Además, los adolescentes también están
utilizando la web para consultar los precios de la ropa u otros artículos de
moda.
Por su parte, el presidente de Intersperience, Paul Hudson asegura que
el hecho de que los niños tengan un fuerte apego emocional a Internet es a
menudo considerado como algo negativo. Sin embargo, "es perfectamente
natural para una generación cuya vida social es en gran parte online",
asegura.
Concluye asegurando que aunque los adultos pueden estar preocupados por
la fuerte conexión emocional de los niños a Internet, el estudio muestra que,
lejos de perder el arte de la conversación, los niños prefieren hablar con sus
amigos en persona.
