Las mujeres que tienen sobrepeso y fuman durante el embarazo podrían
dañar el corazón en desarrollo de sus bebés, advierte un nuevo estudio
publicado en la edición del 31 de enero de la revista Heart.
Investigadores de los Países Bajos observaron a casi 800 fetos y bebés
con defectos cardiacos congénitos, pero no otros defectos de nacimiento, entre
1997 y 2008. Congénito significa algo que ya está presente en el nacimiento.
Este grupo se comparó con más de 300 fetos y bebés nacidos con anomalías
cromosómicas, pero sin defectos cardiacos.
Los resultados mostraron que las mujeres que tenían sobrepeso (un
índice de masa corporal de 25 o más) y fumaban durante el embarazo tenían 2.5
veces más probabilidades de tener un bebé con un defecto cardiaco congénito que
las mujeres que fumaban o tenían sobrepeso en el embarazo.
Los investigadores también hallaron que los bebés nacidos de madres con
sobrepeso que fumaban durante el embarazo tenían el triple de riesgo de
anomalías de la vía de salida, en que el flujo de sangre de los ventrículos del
corazón a la arteria pulmonar o la aorta se reduce o se bloquea.
"Estos resultados indican que el tabaquismo y el sobrepeso
maternos podrían tener que ver con la misma vía que provoca defectos cardiacos
congénitos", escribieron en un comunicado de prensa de la revista
especializada la Dra. Marian Bakker, del departamento de genética médica del
Centro Médico Universitario de Groninga, y colegas.
Los hallazgos añaden al creciente cuerpo de evidencia de que fumar y
tener sobrepeso durante el embarazo se asocian con problemas como los abortos
espontáneos y los mortinatos, el crecimiento retrasado y el nacimiento
prematuro, apuntaron los investigadores.
Las anomalías cardiacas, uno de los tipos más comunes de defectos de
nacimiento, afectan a alrededor de ocho de cada mil bebés. Se identifica una
causa probable en apenas 15% de los casos.
