La necesidad de conexión con otras personas es tan potente que ser
ignorado por un desconocido puede hacer que alguien se sienta excluido, según
un reciente estudio.
Las personas necesitan sentir que son parte de un grupo o que están
conectadas con los demás para sentirse felices, explicaron los investigadores.
Esa sensación de pertenencia puede provenir de inscribirse en un club, de un
vecino amistoso, o incluso (como revela este estudio) del contacto visual con
un desconocido.
Para llevar a cabo el estudio, investigadores eligieron al azar a
personas que caminaban por el campus de la Universidad de Purdue en West
Lafayette, Indiana EEUU). Un asistente de investigación les miraba a los ojos,
les miraba a los ojos y sonreía, o miraba en su dirección general pero no
directamente a ellos. Una vez pasaban al asistente de investigación, se
preguntaba a los sujetos del estudio qué tan conectados se sentían con los
demás.
El estudio, publicado en Psychological Science, halló que los que
tuvieron contacto visual con el asistente de investigación se sentían menos
desconectados que aquellos que fueron ignorados, incluso cuando no recibían una
sonrisa.
"Son personas que uno no conoce, que simplemente caminan al lado
de uno, pero que le miraran o le dieran una mirada sin contacto pareció tener
un efecto al menos momentáneo", señaló el coautor del estudio Eric
Wesselmann. "Lo que hallamos tan interesante de esto es que ahora podemos
hablar más del poder de la conexión social humana. Parece ser un fenómeno muy
potente".
Los investigadores señalaron que estudios anteriores han mostrado que
ser dejadas fuera de un grupo, incluso de uno al que condenan, puede hacer que
las personas se sientan excluidas.
